Arcade Fire – Bilbo – 13/07/2011

Tienes un entorno privilegiado bajo la torre más alta de Euskadi y junto a uno de los edificios más emblemáticos del mundo,  ha dejado de llover y asoman algunos rayos de sol, son las 21.00 y estás con un puntillo por las calles de Bilbo esperando que, como hace diez años con los Smashing Pumpkins, sean Arcade Fire los que marquen una nueva época en esto de los conciertos monumentales. Otros 6000 tipas y tipos como tú esperan algo similar, unos haciendo caso a los teloneros, otros conociendo los bares del centro de Bilbo, la mayoría tratando de descifrar quien será el iluminado que ha decidido poner en marcha un canje de “tokens” a razón de 3 euros la unidad y un mínimo de 12€ de gasto para poder consumir frente al escenario donde todo discurrirá, tratándose hoy de un único concierto para 7000 personas y no un macrofesti para 75.000, un conci de los de toda la vida vamos, de esos que cabían en el Balda.

La cosa se anima, la gente se mueve, se coloca (físicamente) y espera, con paciencia o ansiedad según cada uno de los que componen la masa, a que Arcade Fire salte al escenario, cosa que sucede puntualmente a las 22.00 y oh, sorpresa, aquello suena como un pedo. En efecto, un escenario al aire libre, 22.00h del día 13 de Julio de 2011, explanada del Museo Guggenheim Bilbao, con Puppy mirando desde lo alto y un grupo en “misión arrasar el mundo” en tu ciudad, has pagado 40’50€ (más transporte) y esperado unos 3 meses, para darte cuenta de que a partir de la fila 20 solo vas a oir el bombo de la batería. Si te pones más cerca del emblemático edificio escucharas más agudos, centrado quizás la cosa se parezca más a eso que recuerdas de sus discos y hacia la torre alta de iberdrola, pumpumpum. Te metes en el cogollo, fila 10… también suena grave, fila 8, te increpan por colarte, te miran mal, pero oh sorpresa los gorgoritos de Arcade Fire se ahogan en una especie de suciedad sonora impropia de un escenario por el que 6000 tíos hemos pagado 40,50€.

El grupo, correcto, se conoce que anda enfrascado en una supergira y se va a esforzar lo justo y necesario, como mañana en el FIB, o simplemente pensó que esta gente de Bilbo se mueve menos que un Donostiarra bailando salsa, de comunión ni hablamos. Hora y veinte minutos, habituales por otra parte, en los que el setlist fue acertado, correctamente ejecutado, intenso en algún momento pero careció de... wait for it… wait for it… wait for it… ÉPICA, que es lo que estos chicos de la lejana Canadá nos venden a los mozos sensibles postadolescentes como yo, y sin ello, pues como que ni el emplazamiento, ni la bonita Bilbao, ni el buen tiempo y mejor compañía, los chicos y chicas jóvenes luciendo palmito van a levantar esta sensación. Se siente, Bilbo, pero aprobado alto como mucho y a un grupo asi hay que ponerle un sonido en condiciones para que suenen épicos.

Mención especial y matrícula de honor, eso si, al set de visuales que acompañó a la banda, puro lujo asiático. Escenas en directo algo saturadas y ralentizadas desde un buen número de cámaras, combinadas con sumo gusto con las texturas e iconos que acompañan al grupo y sobre todo, a su ultimo trabajo. No tengo el nombre de quien las perpetra y no lo he podido encontrar, si alguien lo sabe que nos lo diga, porque me quiero hacer fans suyo en alguna red social. Superefectivo para engrandecer el montaje que sigue siendo bastante sobrio.

El setlist estará en breve aquí.

Aprovecho esta última linea para acordarme de un par de seguroides, de verdad, cuando descubra la kriptonita contra los seguratas os vais a cagar vosotros. Puaj!

Un comentario en “Arcade Fire – Bilbo – 13/07/2011

  1. Suscribo TODO!! Creo que había mucho (demasiado) mirón aburrido entre el público. Añadiría que el concierto de Smashing Pumpkings también fue un pedo.

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