Arcade Fire. Nuestra crónica.

Madrid 20-11-2010.

Dos días despues y reposados nuestros sentimientos al respecto, llega el momento de ponerse ante el teclado y tratar de explicar lo que vivimos en Madrid en la noche del sábado. No es fácil ser objetivo cuando un disco como Funeral te ha roto muchos de los esquemas que tenías allá por el año 2004, respecto a eso que llaman indie ahora (art rock?), y menos todavía cuando en estas horas posteriores al concierto has hablado con gente y leido crónicas como las de Natxo Sobrado en Hipersónica. Pensábamos haber empezado por decir que hubiésemos pagado el doble del precio de la entrada por estar en la pista, pero leyendo la crónica nos toca sentirnos realmente afortunados por haber estado un poco más arriba, donde la gente no te berreaba al oido y pudimos, ya en el tercer tema, sentir que los problemas de sonido de Month of May habían sido un mal susto.

Ready to Start abrió fuego discretamente en lo que a sonido se refiere, haciendo albergar cierta esperanza en cuanto al tracklist, todos estamos de acuerdo en que The Suburbs es el más complejo de los tres trabajos y  cuanto antes se quitasen de encima algunos temas, más tiempo quedaría para lo demás. La discreta puesta en escena del grupo no se correspondía con un recinto a rebosar (18.000 almas), los instrumentos (muchos), un telón con una imagen suburbial y una pantalla que parecía poco más que un plasma para tanto escenario. Después, Month of May nos pondría los pelos de punta, un horror acelerado y ruidista que hacía presagiar lo peor. Inquietud en la segunda planta del Palacio, en pie sobre los asientos y un poco frios.

Pero Neighborhood #2 (Laika) sirvió para repuntar el sonido, reconciliar al público más escéptico y calentar motores mientras algun pelillo se ponía de punta. Lo de épico aplicado a Arcade Fire es tan tópico que da vergüenza volver a decirlo, pero es lo que hay, si Wagner es épico, ¿por qué no los de Montreal? Los primeros subeibajas y un público entregado que el propio grupo agradeció antes de lanzar la bomba. No cars go fue, en mi humilde opinión, uno de los temas más increibles que he escuchado en directo, lo de se cae el estadio se queda corto y tratar de eludirlo porque sea un hit me parece una memez. Estamos con el tema de que si AF son los próximos U2 y la gente toma ya distancias entre el típico “antes molaban más” y yo los esuché primero. Muy bien, es legítmo creer que uno sabe más de música que muchas de las niñas pijas que ahora se apuntan al rollo de AF (como le sucediese hace no poco a Kings of Leon), pero al cesar lo que es del cesar, público y banda en pura comunión hicieron de No Cars Go un estremecedor himno que arrancó alguna lágrima entre nosotros (y somos chavales de poca expresividad, ya lo sabéis).

Una vez tocado el cielo lo demás fue coser y cantar. El trabajado setlist daba paso a Haiti, con el personal en éxtasis continuado y dando muestras de que Arcade Fire son una banda que sabe lo que se hace, le pegan a todos los instrumentos, añaden ligeras variaciones o matices y disfrutan en el escenario, como pudo verse en la electrónica y ochentera Sprawl II. La fiesta ya era un hecho, sonában a gloria y lo sabían, a partir de aquí todo sería mover al personal a su antojo y a decir verdad, prácticamente los 18.000 nos dejábamos hacer.

Sorprendió después una exquisita versión, más íntima al inicio, de Rococo que diga lo que digan, es un acertado tema dentro del irregular The suburbs y tras dos temas más del disco, entramos en la coronación del concierto como uno de los eventos que dejarán huella en la memoria de los asistentes. Crown of love abrió la lata de un homenaje a quienes han disfrutado en estos años con los dos primeros trabajos, energía, acierto y un impresionante sonido, ya no como en los discos, sino como una auténtica orquesta en estado de gracia. Entregados, extasiados a ratos (ver próximo vídeo con el tipo del tambor  fuera de si), Win Butler y los suyos bordaban el repertorio y el público se desgañitaba, con miradas complices de “¿pero tu has visto lo que está pasando?”.  Keep the car running continúo el festival incrementando el ritmo e intensidad que se verían totalmente colmados con la que parecía última Power out, que se vió engrandecida tras un trance ruidista (trazos post rock) con el inicio de Rebellion (lies), que sonó atronadora, dejando claro que lo de aquella noche había sido poca broma y que el 20 de noviembre de 2010 consagraba a Arcade Fire como una de esas bandas que debes ver antes de dejar de escuchar música . Los vi hace 3 años en un Summercase y aunque excelentes y placenteros, no tuvieron ni color con el nivel que ahora atesoran, no tanto por su habilidad con los intrumentos, sino más bien por la conciencia de saberse en estado de gracia y observados por cada vez más gente, el show tambien es parte de esto.

Poca historia en los bises, estaba cantado que Wake Up cerraría el concierto y fue un importante regalo, algo que necesitas escuchar; a pesar de todo y sabiéndonos medio elevados, no brilló tanto como podría esperarse; en este caso la prefiero en disco y cuando la necesito. En prácticamente el resto de temas de Funeral y Neon Bible, Arcade fire demostró que su sonido está hecho para transmitir una serie de sensaciones, una especie de nostalgia de un pasado en el que eramos capaces de pasar del llanto a la euforia sin absolutamente ningún complejo. Puede que resulte facilón apelar a la fibra sensible, pero hay que saber hacerlo, tener a 18.000 personas gritando y en plena felicidad debe merecer el esfuerzo. Por nuestra parte y nos consta que era algo común, salimos eufóricos, elevados y radiantes. Terapéutico.

Al final, podremos discutir si este grupo va ser un pestiño llenaestadios o lo suyo ha sido una muestra de que cada vez más gente aprecia cierta diferencia en el mundo de la música, yo por el momento me quedo con la segunda opinión, la calidad de su trabajo hasta el momento es incuestionable, su propuesta es genuina y ver a gente haciendo gogoritos con percusiones, teclados y acordeones no parece, a priori, eso que tanto nos gusta tachar de “comercial”.

Setlist (con vídeos en setlist.fm)

1.Ready to Start
2.Month of May
3.Neighborhood #2 (Laika)
4.No Cars Go
5.Haïti
6.Sprawl II (Mountains Beyond Mountains)
7.Modern Man
8.Rococo
9.The Suburbs
10.The Suburbs (Continued)
11. Crown of Love
12. Neighborhood #1 (Tunnels)
13. Keep the Car Running
14. We Used to Wait
15. Neighborhood #3 (Power Out)
16.Rebellion (Lies)
17.Encore:
18. Intervention Play Video
19. Wake Up Play Video

6 comentarios en “Arcade Fire. Nuestra crónica.

  1. Me fascina que haya tanto esnob diciendo que el concierto fue una mierda porque la gente coreaba las canciones, porque AF ya es mainstream, porque tal y porque cual.

    No sé cómo fue el concierto visto desde las gradas, quizá algo más frío, pero desde el centro de la pista el concierto fue simple y llanamente bestial, de pelos de punta. Vamos, que si hubiese tenido un billete de avión para Barcelona en vez de uno de vuelta a Donosti habría ido de nuevo a verles sin dudarlo ni un instante.

    Hacía tiempo que no disfrutaba así en un concierto. Dicho queda.

  2. Amén Miguel,
    en las gradas dijimos exactamente lo mismo, que si pudiesemos ir a Barcelona al día siguiente lo hariamos con los ojos cerrados y era un comentario generalizado.

    He estado en muchos y muy buenos conciertos en mi vida y practicametne nunca he visto tanta emoción y acuerdo con respecto al resultado. Quizás una vez hace 4 años con Mogwai. Ahora me extraña leer cosas asi, pero era de esperar cuando AF fueron descubiertos “para el gran público”

  3. La verdad es que he tenido la suerte de ir a muchos conciertos y desde luego lo del otro dia fue apoteosico, no me importo que tuviese delante de mi a las torres gemelas(ups), lo que se presencio en Madrid fue emocionante, alucinante, epico (parece que esta palabra no se puede nombrar)

    Ya estoy cansado de leer criticas en blogs que lo unico que saben decir es que aquello era epico y que era lo mas parecido a un karaoke, pues si eso mismo fue, pero es lo que hay.

    A muchos que dicen que es mejor un concierto de 400 que uno de 40.000 les diria que se dejen de chorradas, que tanto uno como otro puede ser igual de vibrante e interesante.

    Lo dicho en cuanto pueda ire de nuevo a un concierto del mejor grupo que he visto en años, solo me falta Sigur Ros

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